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La región y los sellos postales
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Arqueología
La región reflejada en mitos y leyendas
La Madona Negra de Ostrov 

En la colina cerca del monasterio se alza la espléndida capilla de la Virgen María Einsiedelnská. La estatua de la Virgen con un niño destaca en medio de las nubes doradas. Su cara y sus manos son de color negro. Por eso no nos extraña que esta estatua única esté cubierta de una capa de leyendas.

Cuando se llevaba a cabo la construcción de la capilla y hacía falta subir las enormes piedras para los pilastres y escaleras hacia la colina, el diablo le ofreció ayuda al constructor de la capilla. De recompensa no pidió nada menos que su alma. Después de haber hecho el trato, los trabajos iban muy rápido como si los brazos invisibles subieran la carga pesada. Pronto el constructor pudo presumir de la bella obra hecha. Y entonces como había cumplido con su trabajo, el diablo vino para pedir su recompensa. Muerto de miedo y espanto el constructor recurrió a la estatua de la Virgen María y se escondió detrás de ella. Cuando el diablo quiso atrapar a su víctima, tocó la estatua mercedaria y ¡vaya lo que pasó! La cara y las manos de la Madre de Dios y del niño se pusieron negros y el diablo se volvió blanco. 

Como no podía regresar con la cara blanca le ofreció otro trato al constructor: le iba a dejar su alma si logra devolver el color blanco a la Madre de Dios para que él mismo se vuelva a poner negro. El constructor intentó pintar la estatua de blanco, pero hiciera lo que hiciera, el diablo observaba como la cara de la Virgen se quedaba tan negra como la suya blanca. El diablo se enfureció, salió por la puerta y entró de golpe en la capilla para destruirla. Sin embargo, por mucho que se enfadara, no logró nada más que dejar la huella de su mano en la piedra y sangrar de la mano. Lleno de ira y furia hundió la cara y las manos en la tierra negra y desapareció. El constructor fue salvado. 

Sin embargo, hasta ahora podemos ver las huellas de los grandes dedos sangrientos encima de la puerta de entrada en la capilla. Y la Virgen María es negra y se quedará negra aunque sea mil veces pintada en blanco. 

Para conmemorar y agradecer la curación de su hijo mayor, en los años 1709-1710 la margrave de Baden, Františka Sibyla Augusta, hizo construir en la colina cerca del monasterio escolapio de Ostrov, una capilla que fue copia de la capilla suiza construida en el lugar de peregrinación llamado Einsiedeln. Se dice que fue la Virgen María de Einsiedeln a la que dirigió su romería la margraves y la que atendió a sus ruegos. El abad del monasterio benedictino en Einsideln le dio los planos de la capilla y también la copia de la estatua de aquella Madona mercedaria que hoy en día posa sobre el altar de la capilla en Ostrov rodeada de la corona de nubes y rayos dorados. 

Prestado y adaptado de: inspirado en la obra de Alfred Wolf: Aus unseren Sagenschatze, 1931, traducción Z. Čepeláková
Literatura: Kuča, K.: Města a městečka v Čechách, na Moravě a ve Slezsku, 4. díl, Libri, Praha 2000
http://www.dk-ostrov.cz/pamatky