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La región y los sellos postales
Por la región de la porcelana
Arqueología
La región reflejada en mitos y leyendas
Cómo fue cuando Pluh de Rabštejn salvó el castillo 

Durante la última gran reconstrucción del castillo, en el siglo XIX pasó una cosa muy peculiar. Después de que los dinamiteros tiraron la enorme muralla cerca de la torre de capilla del castillo, empezó a salir de las nubes de polvo una persona oscura que resultó ser un hombre vestido de abrigo colgante y sombrero antiguo. Cuando hizo un movimiento y se dio agarrotadamente la vuelta, en su sombría cara de color gris como estaño le ardían los ojos y echaban chispas como si salieran del horno de fusión. El susto de los obreros creció en espanto. Todos se pusieron a huir gritando, bajando por el camino de piedras hacia el castillo, cayendo uno tras otro. En ese momento, el propietario del castillo, el duque Beufort, estaba gestionando los planos de la reconstrucción del castillo con el arquitecto Zítek en la biblioteca del castillo cuando, de repente, oyó como se iban acercando desde afueras unos extraños ruidos confusos. De golpe se abrió de par en par la puerta acompañada de un retumbo extraordinario. En la puerta apareció una persona robusta y sus ojos echaban chispas hasta los planos sobre la mesa. Sin mover la boca dio un chillido tan espantoso que se les taparon las orejas a los dos señores presentes. Beaufort se desmayó y se cayó en el suelo.

Zítek se agachó para ayudarle y cuando levantó la vista, la persona ya no estaba allí. Se quedaron solamente los planos quemados y destruidos. Cuando los dos volvieron en sí, entendieron que les había visitado el antiguo propietario del castillo, Kašpar Pluh de Rabštejn, para avisarles que dejaran en paz el castillo que él había hecho construir y que en aquella época había sido testigo tanto de su gran poder inmenso y de su riqueza como de su caída repentina.

Así sucedió. Sin dar explicaciones algunas, Beaufort hizo parar las obras de reconstrucción y de tal manera el castillo fue conservado hasta ahora. Se tuvo que reparar solamente la puerta rota de la biblioteca. 

La leyenda local está relacionada con las últimas reconstrucciones del castillo de Bečov y su área que se llevaron a cabo en los años 1861 - 1865 de acuerdo con el proyecto de J. Zítek y J. Mocker. Sin embargo, afortunadamente en ese tiempo, no se realizó el proyecto complejo que suponía la reconstrucción del antiguo castillo a un castillo romántico lo que hubiera podido destruir todo lo más precioso de este castillo, es decir, su carácter original de la tardía edad media.

Texto prestado y adaptado de: Drhovský, K.: pověst o Pluhovi z Rabštejna, in: Unikátní encyklopedie na pokračování – památky, Bečov nad Teplou, Fraus, Plzeň 2003
Literatura: Anderle, J. – Kyncl, J: Vývoj horního hradu v Bečově nad Teplou, In: průzkumy památek II., 2002
http://www.zamekbecov.cz/