A unos 2 kilómetros del pueblo Mýtina al cual llegaremos por la ruta ciclística 2129, en el valle del arroyo Stebnický potok, emana un manantial de agua acídula única. Es conocido como el Martinete de Kyselka y en bici llegaremos allí sólo parcialmente. Pasamos por Mýtina, por la carretera que al final del pueblo se convierte en un camino vecinal y se desvía hacia la izquierda y sube. Al cabo de un kilómetro aproximadamente llegamos a un cruce de las rutas turísticas roja y amarilla con un abrigadero que se llama Kyselecký Hamr. Del cruce luego tenemos que bajar unos 300 metros siguiendo la ruta amarilla al arroyo. Sin embargo, la bajada es bastante escarpada y es conveniente sólo para bicicletas de montaña por lo cual a los menos experimentados les recomiendo dejar las bicis en el abrigadero y bajar a pie. Hace tiempo había un martinete junto al arroyo pero, hoy en día encontraremos allí sólo sus bases. Detrás de la pasarela que cruza el arroyo doblaremos a la izquierda y al cabo de 200 metros veremos el pabellón del manantial. El manantial brota de minerales cristalinos en un extremo de la cuenca de Cheb pero por su composición pertenece a las aguas carbónicas de Mariánské Lázně. Es un manantial de quebradura típico, escondido en el aluvión (la parte más joven del período cuaternario). El agua tiene un pH bajo (4,9) y un contenido de CO2 alto que burbujea por la columna del agua en el pozo. El agua acídula es captada de una manera un poco especial, es decir por un tabique fabricado de granito que se ha conservado hasta hoy desde el año 1648! Normalmente las aguas acídulas se captaban en el pasado en troncos de árboles cavados como lo vemos a menudo en el Bosque de Slavkov o recaptaban en placas de madera. El Manatial Kyselecký es único por su contenido más alto de litio y dicen que da 200 litros de agua por minuto. Algunos vecinos afirman que el agua acídula ayuda a curar úlceras gástricas. Más información sobre el agua acídula la podemos encontrar en el programa de la Televisión Checa - Večerník z Čech presentado en abril de 2006. Después de la revolución un grupo de empresarios quería aprovechar el manantial y embotellar el agua. Alrededor del año 1996 en Mýtina empezaron a construir una planta de trasiego que nunca han acabado y la cual podemos ver en Mýtina.